En el pasado, durante parte del siglo XIX y casi todo el siglo XX, los científicos habían caído en diversos errores a causa del grado de deficiencia de los instrumentos de investigación rudimentarios y sus prejuicios en la materia. Entre sus equivocaciones, la más grande y perdurable fue la de la teoría sobre el origen de la vida. A pesar de lo disparatada, ha ejercido más influencia que cualquier otro desatino de ese tipo. Denominada darwinismo, une la visión materialista del mundo con la creencia en la evolución. Finalmente, en este siglo XXI, se vino abajo ese dislate que se mantuvo tanto tiempo debido al nivel relativamente primitivo del conocimiento científico. En consecuencia, dicha teoría se ha vuelto inválida y perimida. Harun Yahya describe en este libro de qué manera se mantuvo en vigencia la misma y cómo, a través de los datos científicos que la desautorizan, pierde vigor y fenece.